El arte de emprender

Emprender es, sin duda, una capacidad digna de magos y alquimistas. Aquel que posee dicha capacidad puede romper las leyes elementales de la física. Para los emprendedores la primera ley de newton (“Todo cuerpo en reposo tiende a seguir en reposo…”) no tiene significado, ellos obligaron a agregar una excepción: “Todo cuerpo en reposo tiende a seguir en reposo… a no ser que sea obligado a cambiar su estado por fuerzas impresas sobre él”
La balsa de la medusa
He tenido la oportunidad de verlos actuar, he tenido la oportunidad de observarlos trabajar y, lo que me hace sentir afortunado, los he visto ocupar su arte: fracasar y volver a intentar, tomar algo que todos daban por muerto y construir sobre ello cimientos tan fuertes como para levantar edificios.
Es increible la huella que dejan por donde quieran que pasan, Son como el sol que brilla y calienta, aunque no hablen.
Emprender no es algo que se aprende de la noche a la mañana, mucho menos es algo que se consigue con efectivo, tarjeta de credito o puntos soriana.
Emprender va mas allá, implica generar movimiento, implica visión, porque puedes tener la capacidad de levantarte del fracaso, pero no es el fracaso el que te mueve, sino la oportunidad. Implica liderazgo para llevar contigo a todo aquel que desee seguirte. Responsabilidad porque las personas detrás creen en tí. Prudencía para permitirte evaluar cada una de tus desiciones, y Generosidad para dejar pasar a los que quieran llegar más lejos.
Emprender es un arte porque debe desarrollarse, practicarse, perfeccionase. Y tú, ¿Puedes levantarte de donde estás?