Ampliación del campo de batalla

Sublime, esa es la primera palabra que me permite describir este libro, con su visión tan acertada de la sociedad moderna, en su carrera por llegar primero a donde sea que tengamos que llegar. Con su capacidad para llevarte por historias que, a primera vista, no dicen nada y mantienen entre lineas grandes reflexiones, para enredarte en tus propios pensamientos. Para describir al profesionista moderno, y aún mas al “profesionista freelance”.

No puedes sino desear volver a leer el libro, releer las ideas, encontrar esos momentos donde la empatía que generas con el personaje te hace pensar que Houllebecq ha estado viendo en tus pensamientos. Reflexionar sobre la frialdad del relato, y darte cuenta que no juegas un solo papel en la historia, si no que formas parte de todos los defectos presentes alrededor de la realidad de los personajes del libro, que esta tan bien reflejada en nuestro día a día que es imposible no sentir ese escalofrío tan común cuando alguien expresa una verdad que nadie quiere decir.

Me quedo con momentos tan geniales como la crítica comercial tan dura y certera reducida a una sola frase en el contexto correcto “Pasan el comercial del Renault Clio, parece un auto cómodo” es simplemente digna de admiración. La crítica a la política económica tan inteligente como la anterior: “De todos los sistemas económicos y sociales el capitalismo es, sin duda, el más natural. Eso ya basta para indicar que es el peor.”

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El libro es sin duda irreverente, tanto como su autor lo deseaba, tan irreverente y perspicaz como deseamos ser todos cuando, en algún momento, expresamos alguna opinión sobre algún tema en particular.

Se vuelve interesante lo bien marcados que están los campos de acción de la sociedad actual: Económico y, Sexual (Que son paralelos tanto en la historia como en la vida real). Y, especialmente, con la visión trascendental que el autor describe de la libertad sexual juvenil:

“En realidad, las sucesivas experiencias sexuales acumuladas en el curso de la adolescencia minan y destruyen con toda rapidez cualquier posibilidad de proyección de orden sentimental y novelesca; poco a poco, y de hecho bastante deprisa, se vuelve uno tan capaz de amar como una fregona vieja.”

Es un libro cuya historia va creciendo, atrapándote con esas pequeñeces en las que dices “vaya tiene razón” hacia las ideas mucho mas elaboradas en las que terminas por darte cuenta que lo presentado a manera relato es una crítica seria hacia tu vida postmodernista y hacia la sociedad que encamina a cada individuo hacia ese mismo destino.

Un libro que recomiendo para todos aquellos que están por entrar al campo laboral y especialmente para los que se dedican a la rama de la tecnología, por la empatía que pueden lograr con el personaje principal.

Esta reseña la escribí para: Urielmania